martes, 3 de septiembre de 2013

El tercer hombre

Viena: desde "El mundo de ayer" a "El tercer hombre" (II)


En la introducción a su novela El tercer hombre, Grahan Greene cuenta cómo fue la génesis de una historia que se convertiría en el guion de una obra maestra del cine. Durante una cena, el productor Alexander Korda le pidió que escribiera el argumento de una película para el director Carol Reed. Korda quería una película que mostrara la situación que se vivía en Viena, ocupada por Francia, Inglaterra, Estados Unidos y la Unión Soviética. Era el año 1948 y en las calles de la que en su día fue la elegante y alegre capital del Imperio de los Habsburgos se alternaban grandiosos edificios con montañas de escombros: “Viena no tenía peor aspecto de otras ciudades europeas de aquel entonces. Bueno, un poco destruida por las bombas, quizás”, dice el personaje-narrador de la película. Las grandes potencias se repartían el pastel de la victoria y con ello surgía un nuevo orden en el mundo, el que enfrentaba a los dos grandes bloques en la Guerra Fría.