viernes, 25 de julio de 2014

Una mujer en Berlín

Una mujer en Berlín no es una novela, es un documento autobiográfico y literario que recoge las anotaciones de un diario escrito entre el 20 de abril y el 22 de junio de 1945. Su autora fue una mujer nacida alrededor de 1911 en una familia burguesa. Educada de una manera exquisita, hablaba varios idiomas, entre ellos el ruso. Había viajado por toda Europa y había vivido en Moscú, París y Londres. Regresó a su país por su propia voluntad: «En el extranjero no habría podido jamás echar raíces. Siento que pertenezco a mi pueblo, quiero compartir su destino, incluso ahora».

La editorial donde trabajaba había cerrado, el hambre era la compañía diaria y la antigua habitación donde vivía había sido bombardeada; solo le había quedado una maleta pequeña con ropa. Berlín está a punto de caer. La autora y las familias que viven en el edificio donde ella se ha trasladado están rodeadas por un cerco de cañones que se va estrechando: «Cada nuevo día de vida es un día triunfal. Se es una superviviente un día más», escribe en el sótano –el refugio–, entre el temblor y el espanto de las bombas.

jueves, 17 de julio de 2014

Sobre dos poemas de Antonio Mochón

Una mañana de finales de 2008 Antonio Mochón, (Armilla, Granada, 1980) me pidió que leyera el poema “Puedo intuir la forma”. Era el primero que escribía después de varios meses dedicado a cuestiones inaplazables: buscar trabajo, estudiar para unas oposiciones, trasladarse a una ciudad distinta donde iba a enfrentarse a una nueva  realidad como profesor de instituto.

Cada libro guarda una historia; la de Carretera blanca comenzó con aquel poema escrito un día de otoño. Para su autor suponía un cambio radical en su poética. Antes había publicado Lugares de tránsito (2005), vertebrado por una imagen: la de una casa cuyas habitaciones se convierten en momentos de la vida, del transitar, porque “en la vida hay sitios que recuerdan / que una vez fuimos otros”.