jueves, 1 de enero de 2015

"Geometría del instinto", una exposición de Germán Bandera

INVENCIÓN
Óleo sobre lienzo (195 x 130)
Germán Bandera (Málaga, 1962) ha reunido en la exposición Geometría del instinto cuadros gestados de manera lenta y meditada a lo largo de doce años. Su visión de la vida y su experiencia como persona y artista se reflejan en una pintura que parece romper con su anterior etapa. Lejos quedan los paisajes urbanos de Planos de luz (2002) donde predominaban el blanco y el azul de Salobreña, las formas geométricas  inundadas por la luz del Mediterráneo.

La pintura de Germán Bandera ha evolucionado pero, a la vez, ha regresado a sus orígenes, al difícil equilibrio entre lo figurativo y lo abstracto. Aunque esa abstracción es otro modo de mostrar aquello que no vemos pero que está a nuestro lado, bajo la superficie; lo que rozamos de manera rutinaria, sin percibir el misterio de las formas, el azar de la naturaleza. 

El pintor nos invita a mirar lo cotidiano con los ojos del arte; así una humilde chirimoya se nos desvela como el poliedro perfecto que aparece en cuadros tan distintos como “Invención” o “Último fruto”. La geometría nos ayuda a componer, a estructurar lo informe hasta crear un sentido que, al igual que los sueños, se resiste a ser aprehendido en su totalidad. 

ÚLTIMO FRUTO
Óleo sobre lienzo 100 x 65
Para Germán Bandera, “un cuadro es mucho más de lo que el autor ha querido expresar; mucho más, también, que lo que su autor ha expresado inconscientemente. Un cuadro vuelve a hacerse cada vez que se establece una relación con un observador”. Bandera define las obras de Geometría del instinto como “inquietantes y amables”; reclaman un observador activo que indague y busque pistas, reconstruya un relato, no como un acertijo, sino como creación de nuevos significados. 

La exposición Geometría del instinto parece narrarnos una historia en la que el cuadro “Invención” se convierte en el eje esencial, como si todos los motivos y los temas confluyesen en él. ¿Quiénes son esos personajes extraños? ¿En qué piensa ese Paul Klee cuya figura evoca la silueta del Jovellanos de Goya?  “Invención” está poblado de historias surgidas de la vida, de los sueños y el arte. 

Tampoco falta un guiño literario y socarrón. En el cuadro, junto a un gran rinoceronte, toman forma los animales tal y como aparecen en la clasificación de esa “cierta enciclopedia china” –Emporio celestial de conocimientos benévolos– citada por Borges en su texto “El idioma analítico de John Wilkins”.

“Invención” es también un diálogo con los maestros clásicos: Goya, Velázquez y, sobre todo, Durero. Pero a su vez, hallamos influencias del surrealismo, el arte pop y el cómic. En este sentido Germán Bandera no oculta alguna afinidad con el pintor alemán Neo Rauch quien, formado en el academicismo del realismo socialista, se ha servido de esta técnica para crear un nuevo lenguaje expresivo.

PLANTAS CAPRICHOSAS
Óleo sobre lienzo 100 x 81
Alrededor de “Invención” giran los otros cuadros de Geometría del instinto en los que aparecen enigmáticos seres como los peces “tipófagos”, las larvas solitarias, los insectos silenciosos que habitan el subsuelo, las plantas que componen geometrías caprichosas, las formas que surgen en las cristalizaciones, los mundos sutiles creados por la naturaleza. Lo que pueda parecernos abstracción es una manera distinta de mirar hacia el fondo de las cosas; solo hay que detenerse a contemplarlas. 

Germán Bandera entiende la pintura como una búsqueda, una forma de conocimiento y una experiencia vital. Por ello sus obras son también fruto de una manera personal de ver el mundo, de afrontar la vida, la muerte y la memoria. Todo ello se refleja en la exposición Geometría del instinto cuyos cuadros, en palabras de su autor, “invitan cortésmente a la inquietud”.

Publicado en Tendencias21

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