lunes, 12 de octubre de 2015

"Un disfraz equivocado", una antología de Fernando Pessoa

Unos meses antes de morir, en una carta dirigida a Adolfo Casais Monteiro, Fernando Pessoa (Lisboa, 1888-1935) escribía acerca de la materia de la que estaban hechos sus heterónimos: “Puse en Caeiro todo mi poder de despersonalización dramática, puse en Ricardo Reis toda mi disciplina mental, vestida de la música que le es propia, puse en Álvaro de Campos toda la emoción que no me doy ni a mí mismo ni a la vida”.

Frente al Pessoa “impuro y simple”, los heterónimos se erigían con una personalidad y un estilo literario propios. Alberto Caeiro, autor de El guardador de rebaños, había nacido el mismo año que Pessoa y había muerto muy joven, en 1915, conservando toda su pureza:

No tengo ambiciones ni deseos.
Ser poeta no es una ambición mía:
es mi manera de estar solo.