Entradas

"Wattebled o el rastro de las cosas" (À la recherche de la cheminée perdue)

Imagen
Como le sucede al fotógrafo y escritor Paco Gómez, autor de Wattebled o el rastro de las cosas, me entusiasmo a menudo con cualquier chorrada. No sé si ese entusiasmo podría llamarse “enfermizo”. Lo único cierto es que las cosas sin importancia pueden convertirse en hilos que tejen historias, como la magdalena de Proust de En busca del tiempo perdido .       La obra de Paco Gómez me ha llegado a través de Mario Jurado, poeta y crítico literario, que ha escrito una preciosa reseña, un homenaje a este libro que es un objeto artístico en sí mismo. Hemos disfrutado hablando de nuestra lectura, de las fotografías, del tacto de las páginas, de los detalles como el diseño de las guardas, que imita el papel pintado de aquel salón en un lugar del norte de Francia.   La historia de Wattebled o el rastro de las cosas ( Fracaso Books , 2020) comienza un domingo de otoño de 2019, cuando Paco Gómez encuentra en un puesto de El Rastro de Madrid unas cajas con negativos de cristal de principios d

“Novela de ajedrez” de Stefan Zweig

Imagen
  “Sé que te gusta este autor. ¿Quieres estrenar el libro o ya lo has leído? Las ilustraciones son muy hermosas”. Con estas palabras y con una fotografía de la portada, me informaba mi amiga Mª Sierra Amo sobre la llegada de un nuevo libro a la biblioteca de Lucena : La novela de ajedrez (Edelvives, 2020), de Stefan Zweig, con dibujos de David Álvarez (Tlacuiloa), y prólogo y traducción de Rafael Hernández Arias.   En pocos minutos ya estaba saludando, tras los cristales, a María Teresa Ferrer y Mª Sierra Amo, bibliotecarias de Lucena, para conseguir el libro que me habían reservado. Todavía lo tengo en mis manos, pero pronto volverá a la sección de novedades de esa biblioteca cargada de recuerdos, que se ha ido convirtiendo con los años en otro segundo hogar para mí.   Hace tiempo que leí esta novela en la colección Austral, de la editorial Espasa-Calpe. Era la cuarta edición, de 1973, que un buen amigo había conseguido en los años 80, hurgando entre los estantes de una papelería

"El infinito en un junco" y el club de los letraheridos

Imagen
Biblioteca de Peñarroya-Pueblonuevo Un día, mientras hablaba con un amigo sobre la película Fahrenheit 451 de François Truffaut, basada en la novela de Ray Bradbury, descubrí que uno de los personajes literarios con el que me sentía identificada era el de aquella mujer rodeada de montones de libros que los bomberos habían rociado con gasolina. Si sus amados libros habían sido condenados a la hoguera, ella también ardería. Y, ante el estupor de esos bomberos, cuya misión era quemar libros, la mujer encendió una cerilla y la dejó caer.   El infinito en un junco (Siruela, 2019), de Irene Vallejo, es una declaración de amor a los libros y a la lectura, un ensayo personal en el que la erudición se transforma en un diálogo de la autora con sus lectores. Irene Vallejo es una letraherida, que confiesa con humildad su pasión y rinde su particular homenaje a los libros, esos compañeros de viaje en el camino de la vida. Que libros como El infinito en un junco se conviertan en best sellers ,

“Acércate y escucha”: nuevos poemas de Charles Simic

Imagen
  Acércate y escucha (Vaso Roto, 2020) reúne nuevos poemas de Charles Simic (Belgrado, 1938), en versión de Nieves García Prados. Come Closer and Listen: New Poems , el poemario original, se publicó en 2019. Su lectura es un esperado reencuentro con Charles Simic. Quizás no sea este su mejor libro, pero no importa, porque en la mayoría de los poemas siempre hay una imagen, un destello que nos sobrecoge.   El tiempo pasa, aunque la poesía insista en detenerlo. De nada sirven la autocompasión ni el tono quejumbroso. El mundo sigue ahí, no se acaba; nos abruma con sus contradicciones e injusticias, y el ser humano nunca aprende. Es el animal con una ilimitada capacidad de autodestrucción, algo único en la naturaleza.  Los poemas de Acércate y escucha oscilan entre el minimalismo de un breve fragmento y la fotografía de un instante, donde lo aparentemente real se funde con lo onírico, y donde no falta ese bestiario tan peculiar de Simic, en el que los animales, están más cuerdos que noso

"Centroeuropa" de Vicente Luis Mora

Imagen
  Centroeuropa (Galaxia Gutenberg, 2020), obra con la que Vicente Luis Mora (Córdoba, 1971) obtuvo el XIII Premio Ciudad de Málaga de Novela, parece escrita en las primeras décadas del siglo XIX, cuando aún el Realismo no había eclosionado y el Romanticismo y la novela sentimental del siglo XVIII seguían triunfando en Europa.   El estilo da verosimilitud al relato; es una novela que se lee bien, con gusto, participando en el juego al que nos invita su autor. Aceptamos lo imposible, al igual que sucede con las narraciones kafkianas. Kafka no escribe relatos fantásticos; su estilo seco, preciso, como un informe, no nos permite dudar. También, en Centroeuropa admitimos la existencia de unos cadáveres del pasado y del futuro, pero esta vez con el estilo de un relato del Romanticismo tardío, donde no faltan dosis  de retórica almibarada, sobre todo en las descripciones de la amada –“contemplando la perfección nacárea de su faz”– y las del sentimiento amoroso: “Nuestras lágrimas se mezcl

Imagen de John Keats, de Julio Cortázar

Imagen
Julio Cortázar (1914-1984) comenzó a escribir de Imagen de John Keats en Buenos Aires el 19 de junio de 1951 y acabó en París, en mayo de 1952. Durante años este ensayo durmió, encuadernado, en un armario hasta que Alfaguara lo publicó en 1996, con una edición al cuidado de Aurora Bernárdez. El libro se puede encontrar en formato digital o se puede adquirir de segunda mano a través de internet. Cuando, en la década de los 80 estudiábamos y leíamos a Cortázar nada sabíamos de Imagen de John Keats . Cortázar era el autor de Rayuela de El perseguidor , de Historias de Cronopios y de Famas … “Queremos tanto a Julio”, decíamos. Un día, buscando información sobre poesía inglesa romántica, para aligerar un poco mi mochila de ignorancia, me encontré con este libro. Y no, no había pasado el tiempo ni por Cortázar ni por Keats: “Sé que este camino junto a mi poeta disgustará de pronto a unos y a otros, porque mire lo que ocurre: aquí se habla de un pasado con lenguaje de presente”. La in