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"Voces humanas", de Penelope Fitzgerald

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Penelope Fitzgeral, de soltera Knox, (Lincoln, 1916-Londres, 2000) pertenecía a una familia de brillantes intelectuales y recibió una esmerada educación en Oxford. Cuando estaba a punto de iniciar los estudios de posgrado estalló la Segunda Guerra Mundial y la joven comenzó a trabajar en la BBC como ayudante de programas grabados. Poco después, en una fiesta, conoció a un soldado irlandés, Desmond Fitzgerald, con quien se casó en 1941. La pareja tuvo tres hijos y vivió durante un tiempo en una casa flotante en el Támesis.
La escritora publicó su primer libro, una biografía, en 1975. A finales de la década de los 70 y principios de los 80, vieron la luz cuatro novelas que la consagraron como una de las grandes novelistas inglesas del siglo XX. Entre estas obras, con un trasfondo autobiográfico, se encuentran La librería (1978) o A la deriva (1979); y en 1980 aparecería Voces humanas (Impedimenta, 2019). En su segunda etapaFitzgerald dejó de inspirarse en su propia vida para escribir ob…

"El verano que mi madre tuvo los ojos verdes", de TatianaŢîbuleac

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“Aquella mañana en que la odiaba más que nunca, mi madre cumplió treinta y nueve años. Era bajita y gorda, tonta y fea. Era la madre más inútil que haya existido jamás”. Cuando una historia comienza de este modo de inmediato nos despierta una enorme curiosidad por ese narrador en primera persona y por la mujer descrita como el mayor desastre del mundo.
Tatiana Ţîbuleac (Chisináu, Moldavia, 1978), que vive en París y trabaja como periodista, es la autora de El verano que mi madre tuvo los ojos verdes (Editorial Impedimenta, 2019), una novela que vio la luz en 2016 y que se ha convertido en un fenómeno editorial.En su publicación en España ha tenido mucho que ver la insistencia desu traductora del rumano, Marian Ochoa de Eribe, a quien le debemos también las memorables traducciones de Mircea Cărtărescu.
Si a este comienzo que nos atrapa le siguen frases como: “Jim, mi mejor amigo, me saludó con la mano y gritó que no me suicidara en verano”, deducimos que vamos a leer el relato de unos …

“Si llegamos a eso”, de Dorothea Tanning

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Si tuviéramos que definir con una palabra la poesía de Dorothea Tanning, probablemente elegiríamos "asombro”; asombro ante la vida, ante lo que somos y lo que nos sucede en el imparable discurrir del tiempo. Un asombro matizado con toques de ironía y de escéptico y estoico humor. Su poesía es un juego de palabras e imágenes bajo el que subyacen verdades muy serias. Ella misma hablaba del asombro en el poema “Una nota de la roca”:
Mezclador de sonido, lanzaría el asombro adonde se entrecortase antes de que pudiera
trepar por mi piel– lo asombroso que me quita hasta el aliento. Ya sin asombro, ¿qué demonios, pues, era yo? ¿A qué aspirar? ¿Había una señal?
DorotheaTanning nació en Galesburg, un pueblo de Illinois, en 1910. Con veinticinco años se instaló en Nueva York para conseguir el sueño de dedicarse a la pintura. Allí su camino se cruza con el de Max Ernst, que en 1942 fue a visitarla a su estudio con la intención de conocer su obra. Se casaron y vivieron la mayor parte del tiempo en Fr…

“Índice”, de Dorothea Tanning

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Conocimos a Dorotea Tanning (Galesburg, Illinois, 1910 - Nueva York, 2012​) a través Jordi Doce y su traducción de dos poemas publicados en el blog Perros en la playa: “Mujer saludando a los árboles” nos contagiaba su sorpresa ante lo cotidiano y nos invitaba a mirar con otros ojos las maravillas que nos rodean; “Artista, una vez” rememoraba, con pinceladas justas, los años de juventud de Tanning en Nueva York, sin nostalgia ni sentimentalismo alguno, pero despertando la emoción poética como solo un buen poema es capaz de conseguir. Más tarde Jordi Doce ha recogido estas traducciones en Libro de los otros(Trea, 2018).
Índice (Vaso Roto, 2017), traducido por Marta López Luaces, fue el primer poemariode Dorothea Tanning. Aunque algunos poemas habían aparecido con anterioridad en revistas como The New Yorker o Poetry, el libro se publicó en 2004, cuando su autora había cumplido noventa y cuatro años. Dorothea Tannig era una artista –pintora, escultora y diseñadora– con una larga y exitosa…