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"Flota" de Anne Carson

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Cuando leo en “Piezapín” que “entra Ágave exultante y cubierta de sangre, llevando la cabeza de Penteo empalada en una laguna” y que “lanza la laguna al público”, recuerdo las palabras que Emily Dickinson le dijo a T.W. Higginson en una conversación: Si leo un libro y se me enfría tanto el cuerpo que ningún fuego puede calentarme, sé que “eso” es poesía. Si tengo la sensación física de que se me vuela la tapa de los sesos sé que “eso” es poesía. Son para mí las únicas maneras de saberlo. ¿Existe alguna otra manera?El texto de “Piezapin. Una versión de Las bacantes de Eurípides” le había sido encargado a Anne Carson (Toronto, 1950) por el artista Elliot Hundley para su exposición Las bacantes. En la tragedia de Eurípidesexiste un silencio, una gran laguna, que solo conocemos por referencias de la Antigüedad. Ágave se lamenta cuando caen los velos de la locura –provocada por Dionisos–, y es consciente de que ha matado y descuartizado a Penteo, su hijo. El saber le provoca un insoportable…

"En busca de Mary Shelley. La joven que escribió Frankenstein", de Fiona Sampson

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Para Nuria U. y mis alumnas y alumnos de Literatura Universal de los tres últimos cursos, que compartieron conmigo la aventura de leer Frankenstein.

Desde hace dos años, en clase Literatura Universal de primero de Bachillerato, leo y analizo con mis alumnos Frankenstein o el moderno Prometeo de Mary Shelley. El estudio en profundidad de esta obra nos revela su compleja dimensión y lo que ha supuesto para la literatura, la cultura y la ética de la ciencia. Además, a través de Frankenstein, nos adentramos en el espíritu de una época: el Romanticismo.
En 2018 la editorial Galaxia Gutenberg publicó En busca de Mary Shelley. La joven que escribió Frankenstein, de Fiona Sampson, traducida por Andrés Catalán y con una edición al cuidado de Jordi Doce. ¿Qué aporta esta nueva biografía de Mary Shelley? En primer lugar, como indica su título, se trata de una búsqueda, similar a la que hacemos los lectores de esta novela. ¿Quién era Mary Shelley?, nos preguntamos. ¿Cómo, siendo tan joven llega a e…

Cernuda y las "Gaviotas en los parques"

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A mis alumnos de segundo de Bachillerato del curso 2019-2020
Imaginemos una escena de abril de 1936. En Madrid, un grupo de personas se ha reunido en un reservado del restaurante Casa Rojo, en la calle Botoneras, junto a la Plaza Mayor. Antes de empezar la comida, los asistentes posan para una fotografía. Sobre la mesa, botellas de vino, platos, copas que han empezado a llenarse. No son unos comensales cualesquiera. Alrededor de aquella larga mesa, sentados unos, y otros de pie, se encuentra lo mejor de la poesía y la cultura españolas: Federico García Lorca, Vicente Aleixandre, Luis Cernuda, Pedro Salinas, Rafael Alberti, María Teresa León, la Argentinita, José Bergamín, Concha Méndez, Manuel Altolaguirre, entre otros. Los acompaña también el poeta Pablo Neruda, cónsul de Chile.
El motivo de la reunión es homenajear a Luis Cernuda por la publicación de La Realidad y el Deseo, su poesía reunida. El impulsor del acto ha sido Federico García Lorca, que leerá un hermoso y aplaudido texto

“Catadora”, de Lara Cantizani

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Elaborar un buen vino lleva su tiempo, desde la siembra y la cosecha hasta que llega a nuestros sentidos: la vista, el olfato, el gusto y el tacto. Para describir un vino el catador suele recurrir a metáforas. En este caso es una catadora la encargada de probar los vinos, de contarnos la historia que hay detrás de cada uno de ellos. Catadora (Lucena, 2020) es el nuevo poemario de Lara Cantizani (Lucena, 1969). Es un libro que, como el buen vino, se ha elaborado lentamente, sin prisas. No se trata de una recopilación de poemas sueltos, sino que existe una unidad. Su cuidada estructura incide en ese carácter unitario.

La forma es variada; alternan poemas largos y otros más breves, como una pincelada, como un sorbo. Esto se hace patente en la sección dedicada a los haikus. Pero no adelantemos acontecimientos y –como le gusta decir a Lara Cantizani– “entremos más adentro en la espesura” de las secciones que componen Catadora.

En “La uva alba de la luna”, la primera parte, se incluyen och…

"Los errantes" de Olga Tokarczuk

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“Bieguni” y “kairós” podrían ser las dos palabras que vertebran Los errantes (Anagrama, 2019) de Olga Tokarczuk (Sulechów, Polonia, 1962), cuya publicación en castellano ha coincidido con la concesión a su autora del premio Nobel de Literatura 2018.
Los errantes se publicó en Polonia en 2007 con el título Bieguni, una palabra difícil de traducir, ya que se refiere a una antigua secta ortodoxa rusa cuyos miembros creían que para que el mal no nos atrapara había que moverse continuamente. En polaco esta palabra guarda parecido con verbo biegac (correr).
Quizás los traductores en las distintas lenguas podrían haber conservado el título original: Bieguni; quizás se hubiera creado un neologismo para designar un concepto que se entrecruza con el de “kairós”. En el ámbito anglosajón Bieguni se ha traducido como Flights, mientras que Agata Orzeszek, la traductora al castellano, ha elegido Los errantes.
Para Olga Tokarczuk lo importante son los detalles: “Hay demasiado mundo, así que es mejor …