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“Si llegamos a eso”, de Dorothea Tanning

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Si tuviéramos que definir con una palabra la poesía de Dorothea Tanning, probablemente elegiríamos "asombro”; asombro ante la vida, ante lo que somos y lo que nos sucede en el imparable discurrir del tiempo. Un asombro matizado con toques de ironía y de escéptico y estoico humor. Su poesía es un juego de palabras e imágenes bajo el que subyacen verdades muy serias. Ella misma hablaba del asombro en el poema “Una nota de la roca”:
Mezclador de sonido, lanzaría el asombro adonde se entrecortase antes de que pudiera
trepar por mi piel– lo asombroso que me quita hasta el aliento. Ya sin asombro, ¿qué demonios, pues, era yo? ¿A qué aspirar? ¿Había una señal?
DorotheaTanning nació en Galesburg, un pueblo de Illinois, en 1910. Con veinticinco años se instaló en Nueva York para conseguir el sueño de dedicarse a la pintura. Allí su camino se cruza con el de Max Ernst, que en 1942 fue a visitarla a su estudio con la intención de conocer su obra. Se casaron y vivieron la mayor parte del tiempo en Fr…

“Índice”, de Dorothea Tanning

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Conocimos a Dorotea Tanning (Galesburg, Illinois, 1910 - Nueva York, 2012​) a través Jordi Doce y su traducción de dos poemas publicados en el blog Perros en la playa: “Mujer saludando a los árboles” nos contagiaba su sorpresa ante lo cotidiano y nos invitaba a mirar con otros ojos las maravillas que nos rodean; “Artista, una vez” rememoraba, con pinceladas justas, los años de juventud de Tanning en Nueva York, sin nostalgia ni sentimentalismo alguno, pero despertando la emoción poética como solo un buen poema es capaz de conseguir. Más tarde Jordi Doce ha recogido estas traducciones en Libro de los otros(Trea, 2018).
Índice (Vaso Roto, 2017), traducido por Marta López Luaces, fue el primer poemariode Dorothea Tanning. Aunque algunos poemas habían aparecido con anterioridad en revistas como The New Yorker o Poetry, el libro se publicó en 2004, cuando su autora había cumplido noventa y cuatro años. Dorothea Tannig era una artista –pintora, escultora y diseñadora– con una larga y exitosa…

Sobre "El gabinete de las hermanas Brontë. Nueve objetos que marcaron sus vidas"

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En las honras fúnebres de Emily Dickinson (mayo de 1886), T. W. Higginson, su amigo, y más tarde editor, leyó un poema de Emily Brontë: “No coward soul is mine” (“Mi alma no es cobarde”). Dickinson admiraba a las Brontë y sobre Charlotte había escrito un poema que comenzaba así:
All overgrown by cunning moss, All interspersed with weed, The little cage of "Currer Bell" In quiet "Haworth" laid.[i]
Charlotte fue la última de los hermanos Brontë que quedó con vida, la única que conoció la fama tras la publicación de Jane Eyre en 1847. Cuando murió, embarazada, ya se sabía que detrás de Currer Bell se encontraba esta mujer, hija de un clérigo y casada solo hacía unos meses con Arthur Bell Nicholls, el coadjutor de su padre.
En muy pocos años no solo las obras de las hermanas Brontë alcanzaron el éxito, sino que las tres escritoras parecieron convertirse en personajes de una novela victoriana. Charlotte (1816-1855), Emily (1818-1848) y Anne (1820-1849) habían vivido grandes…