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Mostrando entradas de mayo, 2015

“Lo que no tiene nombre” y “Parece una tontería”

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                                                                                Y recuerda cuando la vida era                                dulce y ya no puede encarar dulcemente lo que le queda de                                vida                                                                                 Raymond Carver , “Limonada” Lo que no tiene nombre, de la escritora colombiana Piedad Bonnett, llegó a mis manos de manera casual. Pensé que no iba a leerlo, pues la trama era tan dolorosa que en aquel momento no podía enfrentarme a ella. Sin embargo, parece como si hubiese libros que no eligiéramos; que fueran ellos los que nos eligiesen a nosotros. Cuando leí la primera página supe que no abandonaría aquella historia. Piedad Bonnett escribe Lo que no tiene nombre tras la pérdida de su hijo Daniel, un joven artista de 28 años que se suicida en Nueva York, después de haber convivido con una enfermedad mental durante ocho años. Había luchado, había conseguido c

“Continente salvaje” o la guerra que no acabó en mayo de 1945

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La Segunda Guerra Mundial era como un enorme superpetrolero que surcaba las aguas de Europa: tenía tantísimo ímpetu que, si bien hubo que cambiar totalmente sus motores en mayo de 1945, su recorrido turbulento no se detuvo hasta muchos años después.                                               Keith Lowe, Continente salvaje “Imaginemos un mundo sin instituciones. Es un mundo en el que las fronteras entre países parecen haberse disuelto, dejando un único paisaje infinito por donde la gente viaja buscando comunidades que ya no existen”. Así comienza Keith Lowe   Continente salvaje, un libro sobre la historia europea en la época inmediatamente posterior a la II Guerra Mundial. Europa, después de la experiencia traumática de la guerra, se despertó en medio de la devastación, la oscuridad y el caos. En algunos territorios se había arrasado todo, a veces para que nada cayera en manos enemigas. Las comunicaciones eran difíciles, el dinero carecía de valor, no había nada que vender o