Ave del paraíso


Tu belleza estaba allí,
apacible y serena.
Entre todos los lugares
del universo
tú habías elegido ese,
y allí se posaron tus manos
y tu risa,
la forma en que mirabas el mundo.

Todo parecía tan simple
–las palabras y el destino–,
hoy un paso y mañana otro.

Sin embargo, el misterio,
¿podíamos tocarlo
o era tan solo un nombre?
Nuestra imaginación,
¿cómo viviríamos sin ella?

Pero tú sigues aquí
y has elegido este lugar del tiempo,
ave del paraíso serás siempre.

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