La casa del Bloomsday

 


La casa de los Cousin, amigos de Joyce, donde donde este tuvo que trasladarse entre el 15 y 16 de junio de 1904, hasta que consiguiera dinero para pagar los atrasos del alquiler
de su habitación en Shelbourne Road.


En los casi veintitrés años que James Joyce vivió en Dublín residió en tantos domicilios que podemos recorrer la ciudad, y otros lugares cercanos, siguiendo el rastro de las mudanzas familiares. Cada traslado significaba un paso más hacia la ruina.

La muerte de la madre de Joyce, en agosto de 1903, sumió a la familia en el caos. A pesar de que la vida era un auténtico desastre, Joyce escribía e intentaba conseguir una ocupación que le permitiera ganar dinero. También se convirtió en un experto en dar sablazos.

En James Joyce, (Anagrama,1991) con un sentido del humor que convierte esta biografía en una pequeña joya literaria, escribe Richard Ellmann:

Entre los súbitos accesos de actividad creadora, Joyce contribuyó a engrosar los anales familiares de borracheras, vagancias y peleas devotamente reseñadas por Stanislaus: este le atribuye a su padre para el mes de mayo, 3,97 días de borrachera a la semana. Aunque no llegó a igualar tal récord, Joyce vivía de manera desordenada y justificaba mentalmente su pereza con la disciplina que le imponía su arte.


Continuar leyendo en el blog: Un verano con James Joyce. La casa del Bloomsday


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